EL NACIMIENTO DE LAS ESTRELLAS

Te equivocas si crees que las estrellas solo se pueden ver de noche: ¡nuestro sol es en realidad una estrella y la vemos todos los días! El Sol es una estrella bastante normal, ya que su brillo y su temperatura han sido constantes desde que hay vida en la Tierra. Las demás estrellas están mucho más lejos que el Sol, y por eso tienen ese aspecto diminuto en el cielo, aunque cada una de ellas tiene sus propias y extraordinarias historias. Entonces,
¿cómo nacieron?

Las estrellas se formaron a partir de nubes de gas hidrógeno en el espacio, ya fueran del Big Bang o de los restos de otras estrellas que hubieran explotado.

Con el tiempo, la gravedad agrupó estos gases en una masa en la que empezaron a girar y calentarse.

Este proceso continuó hasta que el gas alcanzó la densidad y la temperatura suficientes como para iniciar una fusión nuclear y, después, en lo que dura un destello de luz, nació una nueva estrella.

TIPOS DE ESTRELLAS

Las estrellas gigantes tienen un gran tamaño, lo que quiere decir que tienen un brillo y una temperatura enormes. Por desgracia, este increíble poder hace que consuman su combustible con gran rapidez y que su duración sea más corta que de la del Sol.

Aunque las estrellas enanas rojas son más pequeñas que el Sol, viven durante una cantidad increíble de tiempo. Son tan pequeñas que la reacción nuclear de sus núcleos es relativamente lenta y estable y se prolonga durante cientos de miles de millones de años.

El Sol, al igual que muchas otras, es una estrella de la secuencia principal. Este tipo conforma el 90% de las estrellas que podemos ver y son las más dadas a tener planetas que alberguen vida.

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